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28 octubre 2015

EL RECUERDO TE ENVENENA


Sobre tu espalda
sobrellevas esa carga,
ese fardo,
esa lacra,
esa herida que supura
que no cierra con los años;
que mantiene su escozor
que atormenta tu vigilia
y alimenta tu dolor.


El recuerdo te zahiere
con la hiel
que en ti derrama,
despedaza tus cimientos
disparando tus latidos
desgarrando tus amarras
arrojándote al abismo.

Es tu pecho
el que grita,
en silencio,
su desgarro...
Tu garganta,
muda y queda,
ahogada en su llanto
no acompaña,
¡ya no puede!,
por haber llorado tanto.

Suspirando,
susurrando,
aún sonríes
sollozando...


3 comentarios:

Siloe Sombra dijo...

Describes maravillosamente el corazón herido...
Un placer leerte.
Reme.

Marina Collado Prieto dijo...

Doloroso y triste poema, pero genial al mismo tiempo.

Eric von Bibert dijo...

Con el devenir todo dolor aunque no muere, aplaca su furia hiriente amigo!