22 febrero 2018

Plantar exige...


Plantar exige, casi siempre, mancharse las manos de tierra. Hay gente tan remilgada que ni quiere, ni puede, ni está dispuesta a realizar ese pequeño y gratificante esfuerzo. Resulta mucho más fácil robar el fruto que otros han cultivado o comprarlo subrepticiamente con el oro de la traición. Aunque siempre existe el riesgo de que se malogre la semilla, el placer inconmensurable de ver crecer algo en lo que hemos intervenido sobrepasa con creces las penurias que, más veces de las deseables, acompañan ese proceso de crecimiento. En cualquier caso... merece la pena arriesgarse; merece la pena contribuir con nuestro esfuerzo al crecimiento de una planta, de un proyecto...

Fuerza y honor.

21 febrero 2018

Reconstruir los territorios devastados...


Reconstruir los territorios devastados... exige desplegar una ingente cantidad de tiempo y esfuerzo, además de superar el duelo y desánimo personal que nos inunda miserablemente y sin compasión. Destruir es relativamente fácil; hay expertos en esa antigua e inveterada disciplina. Lograr superar el trauma exige tesón y no siempre se consigue. Aunque sea por no satisfacer a los miserables que se deleitan en la contemplación de los escombros... merece la pena intentarlo.

Fuerza y honor.

20 febrero 2018

Como buitres carroñeros...

Como buitres carroñeros... se apelmazan en torno a la víctima, esperando que exhale un último suspiro; la última y definitiva muestra de que el hálito vital ha abandonado su maltrecho cuerpo. Se miran entre ellos, expectantes y ansiosos, deseando cobrarse la carne de su presa, largamente ansiada y anhelada. Ante los últimos estertores, aletean y dan brincos pusilánimes y timoratos para alejarse de un eventual zarpazo que, en su miseria, los deje malheridos y no les permita disfrutar del festín. Son cobardes... pero no ignorantes.

Fuerza y Honor. 

17 febrero 2018

Acosar, acorralar, perseguir...

Acosar, acorralar, perseguir y atacar es relativamente fácil... para lobos hambrientos y despiadados que sólo son capaces de hacerlo en manada. Su valentía, comparable al sainete de la conjura de los necios, se acrecienta cuando la víctima huye despavorida y se acobarda. Hacerles frente, por difícil que pueda parecer, posiblemente los ponga en fuga, exponente máximo de su cobardía genética, y, con el rabo entre las piernas, pretendan exponer al mundo su aparente bondad y carácter pacifista...

Fuerza y Honor.

Todo fluye...

Todo fluye hasta que... deja de fluir. Los efluvios balsámicos y edulcorados que sólo pretenden enmascarar el conflicto, muchas veces generan más problemas y cristalizan situaciones insostenibles en el largo plazo. A veces es preferible romper la baraja, mancharse la cara con pinturas de guerra y destruir todo lo tóxico para que se geste un "nuevo comienzo". 

Fuerza y Honor.

15 febrero 2018

FOTOGRAMAS LÍQUIDOS (3)

FOTOGRAMA SALOBRE. 

Gotas de sal exiguas,
          indómitas y furtivas,
se cuelan por decrépitos cauces que,
          cuan cicatrices cinceladas sin premura,
han vertebrado
          la cartografía
                    de su amarga y azarosa existencia. 

Lágrimas secas
han modelado ingentes costras salobres
          a las que nadie,
                    ante su invisibilidad,
                              invoca en sus plegarias,
                                                     ni añora...

Yermos y umbríos parajes,
          carentes del mínimo hálito vital,
                    surcados de manera hipnótica y sonámbula,
por ectoplasmas furtivos
          buscando equilibrios imposibles
                    entre la demencia
                              y la pulsión orgásmica anhelada. 

Calor húmedo
          que cala hasta los huesos
                    y horada
                    cuanto encuentra a su paso, 
dejando un reguero cenagoso y oscuro
          de resentimiento
                     sordo y putrefacto. 

Miseria vital
          imposible de enmascarar
                    con afeites mercenarios
                              y embriagadores...

Sangre reseca
          que marca un trazado
                     macabro  e hipnótico.

Sollozo estéril.
          Grito sordo.
                    Lamento...



12 febrero 2018

Mis reflexiones: GEORGE SAND


Esta frase de la escritora francesa me gustó mucho. En mi opinión, la naturaleza del amor es sumamente compleja y se ha teorizado y debatido desde siempre sobre ella. Estas letras me hicieron reflexionar al respecto. Siendo diversas las facetas y tipos de amor, hilvano mis letras con el amor pasional entre dos seres, dos naturalezas gemelas que, encontrándose, construyen un universo propio que desafía el tiempo y el espacio. 



El amor es entrega, pasión, sacrificio, respeto, compañía, sensualidad, afecto, cariño y un amplio espectro de elementos que podrían intentar definirlo. 

Si algo place a la persona que ama, al amante, es contemplar la felicidad del ser amado. El amor egoísta que sólo busca la propia satisfacción es una posibilidad real, pero incompleta. Claro que se busca la felicidad propia y el sentimiento de ser amado es una de las emociones más intensas y sublimes que puede experimentar el ser humano; las palabras se quedan cortas para intentar aprehenderlo. Pero no es suficiente. Amor y desamor han inspirado, y seguirán inspirando, ingentes creaciones literarias y artísticas.

Por amor se vive y se muere. Sin amor... se muere lentamente. Podemos buscar las excusas, sustitutos, racionalizaciones, justificaciones y toda la parafernalia retórica de la que seamos capaces para justificar una vida sin amor. Intentos vacuos, ya que nuestra naturaleza, la de seres amantes y amados, exige incorporar este sentimiento como elemento esencial e imprescindible para alcanzar escenarios de plenitud vital y calidad existencial.


08 febrero 2018

FOTOGRAMAS LÍQUIDOS (2)

FOTOGRAMA LACRIMÓGENO.

Letras de agua 
                        derramándose 
por sus tibios labios de plástico,
que zahieren cuanto rozan 
              y descarnan a su paso 
esas manos temblorosas que, 
                                  sin éxito, 
aún pretenden taponar 
ese grifo desbocado, 
                                que vomita por sus fauces
una mísera plegaria...
                                     implorando su perdón.

Letras líquidas...
escapando entre sus dedos
                                     inundando cuanto alcanzan
sin rubor, 
               sin miramientos...

               Mirada acuosa,
                           que intimida cuanto alcanza,
                                            que te moja sin tocarte.
               Llanto...



05 febrero 2018

Mis reflexiones: JOHN LENNON



Espíritu independiente, el malogrado cantante e ídolo de masas representa uno de los iconos más importantes del siglo XX. Pacifista de cara al público, configuró su personalidad como la de una persona contestataria y, parece ser, se relacionaba siempre a la defensiva. Sin duda, una de tantas maneras posibles de proteger su frágil carácter e inseguridad, según cuenta alguno de sus biógrafos. 


Esta frase que recojo aquí, ilustrada con una foto del artista, me evocó uno de los temas más abordados pero nunca resueltos, la felicidad. Con independencia de que consideremos que existe o no, que sea una estación de término o un recorrido, es uno de los anhelos que ningún ser humano equilibrado y en su sano juicio dejaría de albergar como deseo vital.

¿Es tan difícil alcanzarla? De ser así, ¿no será porque nos alejamos de ella en la medida en que la buscamos desaforadamente en elementos y artificios que sólo nos procuran un bienestar pasajero y manufacturado por las personas, entornos y corporaciones cuyo mayor éxito radica en que son capaces de vendernos fragmentos empaquetados de una pseudofelicidad edulcorada y descafeinada que pretende sustituir, y sustituye de facto, a la que nuestra naturaleza aspira?

Todo lo que vaya en contra y pretenda sustituir a nuestro ser, a la expresión de nuestro propio yo interior, no será más que un cómodo subterfugio, una agradable muleta que nos hará creer que tenemos algo que, realmente, nunca alcanzaremos. Luchemos por ser felices, ¿por qué no?


31 enero 2018

FOTOGRAMAS LÍQUIDOS (1)

FOTOGRAMA FUNESTO.

Fragmentos de escarcha resbalan por sus mejillas mientras, lentamente, mastica con asco esa pena honda, gélida, que aflora a la superficie tras macerarse lentamente en el fondo insondable de su alma. Había pasado antes por esto, lo sabía bien, pero esta vez experimentaba, además de la ración de dolor físico correspondiente, una sensación de hastío que le asqueaba hasta el punto de provocarle náuseas. 

Estaba tan saturada que sus mecanismos habituales de control y analgesia habían desertado y dejado expedito el campo, ya convertido en un erial, para que sus más oscuros y miserables espectros comenzaran a poblarlo sin misericordia. 

No se le ocurría otra solución que vomitarlo todo, provocarse un exorcismo tan brutal que, aunque la dejase exánime, le permitiese reconstruir los escasos fragmentos de dignidad que pudieran quedarle en su interior, tras tantos años de aguantar a ese miserable que, una vez más, se retorcía en el suelo, supuestamente abochornado, implorándole un miserable perdón que, ahora, se le antojaba estéril y vacuo. 

Quiso escupirle pero, en el último momento, decidió ahorrar saliva. Cojeando, sin mirar atrás, recogió su pequeña maleta y salió de la casa cerrando la puerta.

                                  Sigue la serie... FOTOGRAMAS LÍQUIDOS (2)


29 enero 2018

El Ave Fénix y la resiliencia (2)


¿Mito o realidad? Apuntes para un DESIDERATA... (2)


Arriésgate. No hay nada más amargo que el devenir de los días anclado en la mediocridad de una tibia e insalubre zona de confort. Salvo en casos extremos, donde tu experiencia y buen criterio deben sugerirte prudencia, no temas explorar zonas adyacentes y poco cartografiadas. El placer del descubrimiento de nuevos horizontes y geografías es indescriptible. 

No olvides, no iba a ser todo tan fácil, que  aparecerán francotiradores por doquier durante todo el camino. No te expongas innecesariamente a sus balas y hazte amigo del viento; con el tiempo, te regalará etéreas y sutiles señales de la presencia de aquellos que disfrutan estudiando tus pasos y siguiéndote con su mira telescópica. 

Desoye diplomáticamente, en la medida de lo posible, los cantos de aquellas sirenas, pájaros de mal agüero, que no pretenden otra cosa que atemorizarte para que no avances en tu camino. Su pena: no haber logrado lo que tú amenazas con conseguir. Pero no te enfrasques en guerras cruentas con aquellos que te ladren a cada paso. Es una pérdida de tiempo y energía, dos bienes escasos y preciosos; resérvalos para aquello que merezca la pena. 

No olvides que siempre habrá alguien que se empeñe en decirte cómo tienes que vivir tu vida. Lo harán por envidia, enajenación, despecho o cualquier otra espuria razón que les empuje a interferir en tus intenciones. Eso sí, es prudente escuchar siempre, ya que nadie está en posesión de la verdad y cotejar diferentes visiones sobre cualquier asunto puede hacernos avanzar hacia el conocimiento y la plenitud.

Respira profundamente varias veces antes de escribir o decir algo de lo que te puedas arrepentir en el futuro. No sabes cuántas vueltas da la vida y lo enrevesadas que son las relaciones humanas. Piensa siempre dónde pueden terminar tus actos, aunque en el corto recorrido parezca que lo tienes todo controlado. 

Fuerza y honor.

25 enero 2018

Ángel carbonizado


Despertó esa mañana, un día más, lamiendo sus lágrimas salobres, sin poder contener la pena que la embargaba desde hacía ya demasiado tiempo, más del que quería y podía recordar. A pesar de la nube de afecto en que la envolvía el grupo, en su fuero interno comenzaba a gestarse una pena gélida, un dolor antiguo que, en esos momentos, sólo afloraba a su conciencia en los momentos más inesperados. Se trataba de una sensación, aunque pasajera, incómoda y difícil de encajar en el marco de su aparente normalidad. De ahí la inquietud, de ahí el ahogo y las ganas de escapar a la intemperie, lejos del calor anestesiante y del afecto mercenario que, ahora estaba segura de ello, había impregnado su corazón desde que comenzó a frecuentar la fraternidad, o como quisieran llamarla esos ectoplasmas sonrientes y melifluos que acariciaban su ego cada semana, en los encuentros de meditación que el "Maestro" -sonreía con amargura al referirse a ese infame sujeto, en esos manidos y arquetípicos términos- hábilmente dirigía frente a sus incondicionales y acólitos.

Algo estaba cambiando dentro de ella. Algo que, en primer lugar, le generaba una gran desazón ya que suponía, como mínimo, avanzar a hurtadillas fuera de esa cómoda zona de confort en la que se había instalado a raíz de sus extasiantes y narcóticas experiencias grupales. Cierto es, tampoco hay que quitarles todo el mérito a sus compañeros de fatigas, que el trato humano había podido ayudarla a mitigar su eterna ansiedad; ese amargor crónico que, subiéndole desde la boca del estómago hasta la garganta, enturbiaba sus días y, especialmente, sus insomnes e interminables noches. 

Ya había tenido momentos de incomodidad parecidos en los últimos años. Siempre, con la ayuda de esos de los que ahora empezaba a renegar, había conseguido reconducir la turbidez de su espíritu y, es lo que cedía en contrapartida por tal generosidad, se había adentrado cada vez más en esa cueva cálida y reconfortante que la mantenía en una nube de amor fraterno y universal. Que la experiencia subyugante le costase la donación de ciento cincuenta euros mensuales, en concepto de gastos diversos, era lo de menos. Los regalaba con gusto si podía disfrutar de lo que se había convertido en su particular, habitable y pequeña parcela del universo. Todo controlado, la felicidad enlatada... ¿por qué aspirar a más?

Sin embargo, algo estaba cambiando. Aún no podía cartografiarlo con nitidez, delimitar sus bordes, aprehenderlo con su entendimiento... pero llevaba días extrañamente serena, a pesar de que su eterna amargura había comenzado a transitar, una vez más, por la interminable senda de sus días. Comenzaba a cansarse, por una parte, del eterno ciclo de vaivenes anímicos que sólo amainaban cuando recibía una dosis extra de cariño envasado. Por otra, percibía una extraña fuerza interior, aunque parezca paradógico dada su fragilidad, tanta veces reconocida y aceptada, que pugnaba por emerger a pesar de la losa que, sin pausa ni descanso, no dejaba de crecer en torno a su vida y espíritu.

No habría marcha atrás una vez más, era lo único que tenía claro. Llorando, esta vez de alegría, y sacando fuerzas de donde no las había, de lo más recóndito del pequeño agujero en el que se había convertido su voluntad... DESPERTÓ.

23 enero 2018

El Ave Fénix y la resiliencia (1)


¿Mito o realidad? Apuntes para un DESIDERATA... (1)

Ante un problema de envergadura, lucho, no me escondo. Hay muchas maneras de luchar; no hay que olvidar, en ese sentido, la inteligencia y la capacidad de adaptación. 
Si salgo derrotado, aprovecho para analizar mis limitaciones e intento aprender para el futuro. 
Comparto el mérito con todos los que me ayudaron a alcanzarlo, en caso de éxito. 
Los cambios no son males, sino desafíos. 
Controlo, hasta donde es posible, los derroteros por los que circula mi vida. 
En caso de serias dificultades me centro en mis recursos y aprendo de mis experiencias, sin cerrarme a soluciones no previstas o trazadas de antemano. 
No atiendo al despecho, en sus más variadas y sibilinas formas. Provocar es fácil y hay personas, enajenadas o no, con grandes habilidades para descentrar al más cuerdo. Nadie en esa posición está en condiciones de modificar sus actos de manera fácil y sensata. 
No malgasto energías con gente tóxica.
Al final, me concentro en el eterno fluir... todo llega y todo pasa, ni más ni menos. 

Fuerza y honor. 

31 julio 2016

Caminamos...


Descansar, para seguir caminando...
Reencontrar, para seguir viviendo...
Disfrutar del silencio y la calma...
Perseverando en el SER,
mientras el TENER se diluye
y se escapa entre los dedos
como el agua.


08 enero 2016

SABÁTICO

Un alto en el camino...


SABÁTICO no quiere decir tiempo de ocio, de vagancia o aburrimiento. Etimológicamente, viene del hebreo shabbat (sábado), que es el día de descanso semanal, de reflexión de la actividad de los seis días anteriores. 

También se remonta a la época anterior a los fertilizantes químicos, cuando la tierra pedía un año de respiro (por cada seis) para reponerse y volver a dar cosecha con ímpetu. 

Hasta pronto. :-)


VITAMINAS PARA NO MORIR (de estrés).